12 may. 2010

CINEMA

HACHIKO
Siempre a tu lado



Por: Julissa Suárez

Realmente debo admitir que no soy una gran amante del séptimo arte, pero esta es una de las poquísimas historias que por su contenido emocional me han conmovido sinceramente.

Hachiko’ es una historia basada en hechos reales. Barker, un profesor universitario, que es interpretado por el otrora galán de las comedias románticas, Richard Gere, halla a un perrito abandonado en la estación de tren, decidiendo llevarlo consigo a casa. Los días transcurren y Barker termina encariñándose con el cachorro a quien amistosamente llama ‘Hachi’.


Ambos se hacen compañeros inseparables, al punto de que cada mañana Hachiko acompañaba al profesor a la estación del tren y lo recibía todos los días a las 5 de la tarde cuando éste regresaba de la universidad (Hachi hacía esto, menos jugar a recoger la pelota). Su esposa, quien al principio se mostraba renuente a admitir a Hachiko como parte de la familia, poco a poco se fue encariñando con él, al igual que la hija de ambos. Ante la rutina inusual de Hachi y su amo, los trabajadores y pasajeros de la estación les miraban extrañados y conmovidos.

Un día, extrañamente Hachi no quiso hacer el trayecto de la casa a la estación. En el último minuto acudió al encuentro del profesor con la pelota que nunca había querido recoger, cómo suplicándole que no se vaya…. Aquel día, Barker falleció mientras daba una cátedra en la universidad, víctima de un paro cardiaco.

Luego del sepelio del profesor, su esposa vendió la casa y se mudó a otra ciudad, así que fue su hija junto con su esposo, quienes se hicieron cargo de Hachi. Pero Hachi escapaba de la casa, y acudía todos los días a la estación del tren a esperar el regreso del profesor. Ella entendió que no le podía retener y le dejó en libertad.

Transcurrieron diez años, y la esposa del profesor regresó a la ciudad, y se encontró con un viejo amigo del profesor, quien le llevó a ver a Hachi. El perro, algo enfermo y envejecido, se mantenía fiel esperando a su amo, en el mismo lugar y a la misma hora cada día. Al contemplarlo, ella compartió su tristeza y se despidió de Hachi.

Pero Hachi si volvió a ver a Barker, quien había venido por él para llevárselo una vez más…

El Hachiko legítimo nació en Odate, Japón en 1923. Su amo, el Dr. Fisaburo Ueno, un catedrático en de la Universidad de Tokyo, murió en mayo, 1925. Hachi volvía a la estación de tren de Shibuya el día siguiente y por los próximos nueve años para esperarlo. Hachiko murió en Marzo de 1935. Ahora existe una estatua de Hachiko en la estación de Shibuya, justo en el lugar dónde él solía esperar.

La película, si bien es cierto que tiene una trama algo repetitiva en cuestión a historia de perros fieles y amos eternos, tiene una banda sonora fantástica y un lugar fantástico para ambientar la época en la que se desarrolla la trama, que harán termines trasladándote por dos horas a la vieja estación del tren.

HACHIKO me recuerda también uno de los capítulos más conmovedores de FUTURAMA, en la que Fry tiene una mascota, a la que pretendía revivir con sus osamentas congeladas y al final no lo hace porque pensó que su mascota había tenido una vida plena en su ausencia, sin saber que su perro le había esperado hasta que murió.

Definitivamente la lealtad y el amor que se esconde tras esas cuatro patas y mirada centellante de media luna, es tan infinito que trasciende más allá de la vida, a la eternidad…



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